El/la Profe Ideal ; un desafío de todos los días
Todas y todos, en alguna
medida de nuestras vidas, hemos tenido la oportunidad de experimentar procesos
de aprendizaje/enseñanza. En nuestras familias, con amig@s, con nuestras
comunidades, en pequeños momentos y/o grandes procesos. Y aunque ésta pareciese
una cuestión natural de la condición humana, no ha bastado la historia durante
años para mostrarnos que el proceso de enseñar/aprender requiere de ciertas
habilidades, conocimientos y herramientas que pareciesen no estar dadas de
forma natural, sino que requieren de trabajo y construcción minuciosa.
El proceso de enseñanza,
bien sabemos es un proceso en el que intervienen diferentes factores y junto
con esto, múltiples participantes. Quién enseña, quién aprende, qué es lo que
se enseña/aprende, el contexto dónde se aprende, cómo se aprende lo que se
enseña, cómo se enseña lo que se aprende, y así….Y aunque a pesar de que la
influencia de todos estos factores y participantes es construida de manera
colectiva, quisiera focalizar esta reflexión acerca de la importancia de quién
enseña; l@s profesores.
Ser profes@r no es una
misión fácil, y debatir en cuánto al profes@r ideal menos. Esto debido a que el
rol de cada uno va estar dado siempre por el contexto y el paradigma desde
dónde se le mire. En este caso, intentaré construir desde mi perspectiva, aquellos aspectos que pudiesen aportar en el
camino para ser un “buen” profes@r de la enseñanza del español como lengua
extranjera.
En la enseñanza del español un
profes@r debiese, a mi parecer, además de la formación académica y dominio de
la lengua española, poseer ciertos méritos que hagan de la enseñanza un proceso
adecuado , participativo y positivo con l@s estudiantes. En general, cualquier
proceso de enseñanza, es un espacio que requiere el intercambio entre “otros”,
por lo que la comunicación es fundamental. En teoría, como no existe la “no
comunicación”, pues toda forma de relación es una forma de comunicación, ésta
debiese ser una comunicación efectiva y afectiva, es decir lo que el profes@r comunica
es siempre una constante relación entre lo que se dice y hace, con lo que se
piensa y siente.
Un profes@r es un sujeto que
posee creencias y afectividades, que son cruciales a la hora de enseñar, en la
medida en que el profes@r sea consciente de éstas, podrá inspirar confianza en
sus estudiantes; cuestión fundamental en cualquier proceso de enseñanza. Un
profes@r debe siempre intentar generar vínculos honestos y democráticos, en
donde el respeto sea siempre la base de las relaciones. Un profes@r que no se abre
a sus estudiantes, en un profes@r que dificulta la posibilidad en la creación
de vínculos significativos para con sus estudiantes.
Es importante también, que
el/la profesor@, sea un sujeto sensible a la interculturalidad, empático, que
muestre respeto e interés por las diferentes culturas y lenguas, entendiendo
que la diversidad es la base para las sociedades justas y democráticas. Y que
los procesos de enseñanzas no están de ninguna manera al margen del contexto
cultural en el cual se dan. El/la profesor@r es siempre un sujeto activo en el
cambio social, es un sujeto que propone una posición ética, social, cultural,
etc… que no puede sino responder a principios de humanidad e igualdad.
Junto con lo anterior, un
profes@r ideal, es un sujeto curioso, inquieto, que incansablemente está en la
búsqueda de nuevas formas de ser y hacer, en una reflexión constante, puesto que
la construcción de conocimiento es siempre un proceso en movimiento, dinámico,
que requiere de atención y autenticidad. Ya que pese a que ciertos conocimientos
pareciesen estar dados y no susceptibles a transformación, es siempre la
originalidad que el/la profes@r posea, la que dotará a la enseñanza de
autenticidad y creatividad para el interés continuo de los estudiantes.
Y es que entonces la idea
del profes@r ideal, es una reflexión necesaria y en constante construcción,
presentada en el desarrollo de la profesión como un desafío, una utopía, que a pesar de que sigue ciertos paradigmas,
estrategias y principios, es siempre un camino que se construye con visiones y
acciones, a través del ensayo-error, pero que finalmente en su sentido utópico,
sirve para eso, para caminar y abrir nuevas rutas, en la difícil y hermosa misión
de la enseñanza.

Muy buena reflexión Consuelo!!! Estamos de acuerdo en muchas cosas y una de las cosas que más me ha gustado es cuando hablas del profes@r como un sujeto inquieto, curioso.... Gracias por tus aportaciones!!
ResponderEliminar¡Excelente refelxión, Consuelo!
ResponderEliminarbravo Consuelo, increíble tu reflexión!!! : )
ResponderEliminarQué linda reflexión Consuelo. Concuerdo con la idea que el establecimiento de vínculos significativos con los alumnos facilita el proceso de enseñanza aprendizaje.
ResponderEliminarMe gusta mucho lo que dices respecto de la coherencia entre entre "lo que se dice y hace, con lo que se piensa y siente". Bravo.
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